Hace tiempo que el miedo a reconocer que una persona iniciaba un tratamiento psicológico comenzó a perder peso.

No obstante todos esos años de secretismo no iban acompañados sólo de ese miedo a comenzar tratamiento, todo lo relativo al proceso terapéutico acababa cubierto de esa misma aura de misterio.

Esto hace probable que no entiendas en qué consiste y qué sucede durante la terapia.

El desconocimiento nos lleva a sentir frustración, duda y desconfianza con respecto a lo que ocurre en una consulta de psicología.

Podríamos enzarzarnos en describir cómo cada escuela de pensamiento dentro de la psicología plantea y afronta el tratamiento de forma diferente, pero no es lo que pretendemos abordar en este artículo.

Pretendemos buscar los puntos comunes y como punto común tenemos esencialmente que trabajamos con la vida de las personas y la vida de las personas son historias. Y si nos permitís la metáfora con la literatura y cine las buenas historias tienen, grosso modo, 3 partes y así es cómo presentaremos la estructura de la terapia.

PRESENTACIÓN: La entrevista

A tus ojos es la parte menos productiva, sin embargo es crucial para conseguir que el resto de partes funcionen bien. Si no entendemos bien a la persona, su entorno, sus problemas, fortalezas y debilidades resultará complicado plantear un camino sobre el que guiar la terapia.

La impresión de que te están sometiendo a una suerte de interrogatorio puede incomodar, pero también es la oportunidad de empezar a hablar de ciertas cosas que aún no se habían verbalizado con anterioridad, enfrentarse a preguntas que puede que nunca se te hubieran formulado y concretar cuales son tus expectativas y objetivos; qué esperas alcanzar con respecto al tratamiento. Abrirte y hablar de ciertos temas es ya un importante logro que te permitirá tomar conciencia de tus dificultades preparándote para el siguiente paso.

NUDO: La intervención

Es la parte central del tratamiento que, normalmente, comienza en la segunda o tercera sesión. Es lo que habitualmente entendemos como la terapia en sí. Una vez conocemos los antecedentes de tu historia, te explicaremos qué te está sucediendo y te presentaremos un programa personalizado en el que trabajaremos juntos. Diferentes problemas requerirán diferentes aproximaciones y por eso es importante encontrar un terapeuta con la formación adecuada a tu situación.

Nuestro objetivo es crear una red de herramientas, habilidades y conocimientos, que te ayuden a tomar el control de tu vida. Todos tenemos recursos y habilidades pero no todos tenemos los mismos, muchas de ellas las adquirimos sin darnos cuenta, las aprendemos de la gente que nos rodea e incluso de series o películas. Aprenderlas de esta manera tiene el inconveniente de que no siempre somos conscientes de que las tenemos. Durante la intervención ponemos sobre la mesa esas habilidades, buscamos que seas consciente que tus recursos son útiles y válidos y pueden usarse de maneras diferentes. También te dotaremos de nuevas herramientas para afrontar tu situación de una manera más eficaz. Sesión a sesión iremos acercándonos a tus expectativas. Trabajaremos juntos los objetivos de tratamiento e iremos adaptándolos a las nuevas realidades que surjan en función de tus avances.

DESENLACE: La prevención

Llegará el momento en el que el motivo de incomodidad que te traía a consulta se atenúe o desaparezca. Durante la última o últimas sesiones se prepara el terreno para “la vida tras la terapia”. Se plantea un escenario en el que puedas mantener tu día a día sin las molestias previas aplicando las nuevas habilidades que has aprendido.

Si el problema ha desaparecido la prevención se enfocará a que dispongas de las habilidades necesarias para afrontar nuevas dificultades similares a la que te ha traído a terapia. Si la situación simplemente se ha atenuado las citas de mantenimiento con fechas muy espaciadas acostumbran a ser la mejor opción.


Así enfocamos el proceso terapéutico en Con Psicología adecuando las técnicas y enfoques a tu situación y a ti mismo. Optamos por un acercamiento personal aprovechando nuestros recursos en caso de que sean necesarios como el uso de un coterapeuta, el apoyo en grupos de ayuda o la participación en talleres que complementen y sirvan para poner en práctica las herramientas que te damos durante la terapia individual.

Lo que desconocías del proceso terapéutico
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