indicadores para acudir al psicólogo

La mayoría de la gente tiende a dejar las visitas médicas para el último momento. Sobre todo en los últimos años de crisis laboral y miedo a la pérdida de empleo las consultas médicas se reducen al mínimo. Si esto es así para las consultas de salud más “tradicionales” y “urgentes” el efecto es aún mayor cuando los problemas deberían ser tratados desde el plano psicológico. Pensar que podemos superarlo simplemente con tiempo, que son minucias que se pasarán solas, son pensamientos que se asumen como verdades y contribuyen a empeorar nuestra situación. Por eso desde Con Psicología te damos 5 indicadores que te deberían hacer pensar en visitar un psicólogo.

La psicología, a diferencia de la química, algebra o literatura, es un manual para tu propia mente. Es una guía para la vida.

(D. Goldstein)

1. Somatización

Vivir durante mucho tiempo con un problema psicólogo o enfrentarse a uno particularmente intenso puede llevarte a tener consecuencias físicas. Si tras una visita a tu médico de cabecera este no encuentra una causa fisiológica clara para esos malestares físicos es probable que estés somatizando tus problemas psicológicos.

Dolores, falta de deseo o disfunciones sexuales, problemas gastrointestinales o problemas dermatológicos son los ejemplos más habituales de somatización. El estrés prolongado y la ansiedad suelen ser los desencadenantes más habituales. Ganar control sobre nuestro cuerpo, aprender a relajarnos y desconectar nuestra mente cuando es necesario son objetivos fundamentales del tratamiento en psicología.

2. Perder aficiones

Muchas causas nos llevan a perder algunas aficiones; los cambios de domicilio, nuevos horarios, ocupaciones nuevas o nuevos hobbies que nos satisfacen en mayor medida. Todas ellas son causas lógicas y normales y no nos referimos a ellas cuando hablamos de perder aficiones. En este indicador nos referimos a que, aún teniendo tiempo y disponibilidad, no queremos invertirlo en ellas. Practicar o desarrollar esas aficiones ya no nos llena, al igual que no nos llenan el resto de cosas que hacemos durante el día. Es en estos momentos cuando la ayuda de un especialista se hace importante.

Este indicador es especialmente significativo si esas aficiones implicaban a otras personas y dejarlas de lado supone perder el contacto con nuestro círculo de amistades. Entender por qué nos alejamos de esas actividades y establecer planes de actuación son pasos que la psicoterapia aporta.

3. Problemas de sueño

Todos sabemos lo importante que es dormir bien y encontrar ese descanso reparador. Más allá de recomendaciones de cuánto debemos dormir lo importante es conseguir recuperarnos de las tareas del día. Los problemas de sueño están en la base de otras muchas complicaciones de la salud; problemas de peso, aumento del riesgo de problemas del sistema circulatorio, detonante de varias patologías psicológicas, empeoramiento del rendimiento físico e intelectual son las consecuencias más notarias.

El insomnio de conciliación (dar vueltas en la cama para conseguir empezar a dormir) es uno de los problemas más habituales derivados de los problemas psicológicos. Establecer la causa de ese insomnio y educar unas nuevas pautas de higiene de sueño son tareas que se pueden afrontar desde la terapia.

4. Incapacidad para controlar emociones

Encontrarse con un ánimo de perros, sentirse totalmente desbordado por emociones negativas o simplemente sumirse en un estado de falta de emotividad pleno son motivos de preocupación. No sólo dificultan nuestras relaciones con los demás sino que también nos crean una sensación de pérdida de control sobre nosotros mismos.

Aprender a identificar nuestras emociones correctamente es un primer paso para ganar control sobre ellas. Identificar, apreciar, ganar control y disfrutar las emociones son temas que se afrontan desde la psicoterapia y mejoran tanto esa habilidad para dominar nuestras emociones como esa percepción de control sobre nosotros mismos en general.

5. No encontrar solución a problemas vitales

Durante la vida nos encontramos con múltiples situaciones de cambio y transición. También los conflictos con otros, especialmente nuestros seres queridos, pueden generar problemas que deben ser afrontados y solucionados. Encontrar un camino en estos cambios y conflictos a menudo nos obliga a plantearnos nuevas soluciones a las que es difícil llegar en solitario. Habitualmente tendemos a persistir en los patrones de conducta que mantienen los conflictos. Ocasionalmente llegamos a cierto punto en el que el conflicto, aún siendo desagradable, se convierte en nuestra zona de confort.

Aprender a ver otras soluciones, otros puntos de vista, analizar las situaciones desde un perspectiva diferente son también uno de los objetivos de la psicoterapia.


Estos son 5 indicadores que deberían ponerte en alerta y plantearte acudir al psicólogo.  En Con Psicología podemos asesorarte y ayudarte. Puedes encontrarnos en el link de contacto y también en nuestras redes sociales. Esperamos vuestros comentarios y no dudéis en plantearnos temas sobre los que esperáis nuevos artículos.

5 indicadores para acudir al psicólogo
Etiquetado en:    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *