terapia de pareja en Ourense

Nunca por encima de ti, nunca por debajo de ti, siempre a tu lado

Walter Winchell

Las relaciones de pareja presentan múltiples retos. Son dinámicas y se ven sometidas a cambios y a la evolución. Ocasionalmente quedarnos anclados en el pasado, acomodarnos o centrarnos en otros aspectos de la vida nos lleva a descuidar esa relación. Es en estos momentos cuando una parte, o ambas partes de la relación, pueden necesitar apoyo para solucionar los problemas.

Desde la terapia nos centramos en dos aspectos fundamentales; analizar qué está pasando y diseñar un programa para responder a las necesidades. Para analizar qué sucede planteamos entrevistas individuales a ambas partes y consultas conjuntas. De esta manera podemos poner de relieve los conflictos explícitos, aquellos que son patentes y evidentes, y los conflictos implícitos, aquellos de los que no hablamos y que quedan ocultos. Debatir sobre esos conflictos explícitos, buscar posturas intermedias, ponernos en la piel del otro son objetivos de la terapia de pareja. Por otro lado, poner sobre la mesa los conflictos implícitos, darles cuerpo, palabras y emociones nos ayuda a plantear la relación desde nuevas perspectivas, ofrecer nuevas metas comunes y perfilar hitos de crecimiento personal que deben ser respetados por la otra parte.

Los problemas más frecuentes que atendemos son:

  • Problemas de comunicación: bien por discusiones frecuentes y destructivas que no aportan ninguna solución y nos generan sufrimiento, o bien por su ausencia, no hay diálogo y la relación se va deteriorando con el tiempo.
  • Falta de aceptación del otro: cuando nos centramos en aquel aspecto que deseamos cambiar de nuestra pareja y no tenemos en cuenta otros valores o cualidades de las que si dispone.
  • Conflictos de intereses: pueden ser provocados por varias causas como familiares, económicas,  laborales.
  • Pérdida de confianza.
  • Discrepancias en la educación de los hijos. 
  • Celos.
  • La monotonía.
  • Problemas sexuales.
  • Dependencia emocional. 

Planteamos este esquema desde la idoneidad que brinda que la pareja acuda unida a terapia. Si una de ambas partes no desea acudir, la terapia sigue siendo posible, aunque las posibilidades de acción son siempre mucho más limitadas.