sobreprotección, psicología infantil

La sobreprotección constituye un estilo de crianza nocivo para el desarrollo sano de los niños, no solo les impide desarrollar todo su potencial sino que genera consecuencias devastadoras a lo larga de la vida de estos.


“Como padres tenemos una tendencia a sobreproteger;  está bien intentar mostrarles todos los aspectos positivos, pero no podemos olvidar que el mundo real tiene dientes ” 



Johnnie Dent Jr.

Sobreproteger a un niño, conlleva mucho más que garantizar sus necesidades y cuidados básicos. Los padres que adoptan este estilo de crianza suelen pensar que criarán hijos felices, puesto que “no les va a faltar nada”. Probablemente te preguntarás cómo saber si eres un padre sobreprotector con tu hijo. En este post te explicamos cuáles son los rasgos más frecuentes en un padre “helicóptero”.

Haces cosas que el mismo puede hacer o resuelves sus problemas

Enseñar a tu hijo/a la responsabilidad de ir asumiendo ciertas tareas acordes a su edad, es una lección importante para él/ella. Probablemente te resulte más rápido y pacífico realizarlas por ti mismo/a, sin embargo es crucial tomarnos nuestro tiempo para enseñarles las tareas en las que van a colaborar. Asumir responsabilidades por ejemplo en las labores domésticas les enseña valores como la cooperación, la autonomía y la empatía al valorar el trabajo que conllevan. No caigas en el error de evitarte un problema hoy que irremediablemente te afectará en el mañana.

Le recuerdas constantemente los peligros.

Es natural que en situaciones peligrosas estemos más pendientes del riesgo que pueden correr nuestros hijos. Las advertencias son necesarias en casos reales de peligro como cuando un niño sale cruzando a cruzar la carretera o baja una escalera corriendo por primera vez. No obstante, si por enésima vez cruza esa carretera o desciende esos peldaños, podemos dejar de alarmarnos y relajarnos.

Si continúas atosigando a tu hijo con todos los “peligros” que se puede encontrar probablemente crearás un niño ansioso, preocupado con todo lo que le rodea y con dificultades para enfrentarse a cualquier situación que le genere una salida de su zona de confort.

No dejas que explore libremente.

Los niños cuando son pequeños necesitan descubrir el entorno que les rodea, siempre dentro de su seguridad. Cualquier acción que impida su independencia y autonomía limita su aprendizaje. Cada vez que impides a tu hijo desarrollarse por si mismo dificultas su capacidad de adaptación y fomentas sus miedos e inseguridades.

Ocultas, justificas o ignoras sus errores.

Cuando ocultas los errores de tu hijo estás contribuyendo a que no aprenda a asumir las consecuencias de sus actos. Enseñarle a nuestros hijos que los errores constituyen una fuente de aprendizaje y que estos tienen consecuencias sobre ellos mismos y los demás les ayudará a asimilar que comportamientos son deseados y cuales no.

Respondes de forma excesiva a sus demandas.

Cada vez que tu hijo realiza una petición o te plantea un problema estás totalmente disponible para ayudarle y solucionar sus dificultades. Si desea que le compres algo, que le lleves a algún lugar, no ir al colegio porque está “enfermo”, quedarse hasta más tarde de la hora fijada etc

Enseñarle que no siempre va obtener lo que quiere y que las cosas a veces requieren de tiempo, esfuerzo o paciencia podrá ayudarle a tolerar la frustración en situaciones futuras.

Tratas de influir en la elección de sus amistades.

Unos padres sobreprotectores intentarán influir en las amistades de su hijo indicándole cuales son adecuadas para él/ella. En la mayoría de los casos, intentar imponer algo a un hijo suele provocar rechazo y ser objeto de conflicto. Si esa persona no es un riesgo para su integridad física y no supone la adopción de comportamientos de riesgo, lo más adecuado es no influir en sus elecciones y respetarlas.

Recuerda que la sobreprotección genera numerosas secuelas en los niños. Si te reconoces en estas características, trata de dar más libertad a tu hijo/a. Déjale explorar el mundo, aprender de sus errores y asumir sus responsabilidades.

Sobreprotección: señales de alarma en padres.

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